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-Código de barras-

El código de barras es muy extraño. Lo miro con atención pero no soy capaz de leer el mensaje que tiene escondido entre las líneas. No porque sean verticales es por lo que no sé leerlas. Puedo leer japonés y también se escurren las palabras como si treparan un monte alto. Con el código de barras se me escapa este punto en el que mi cerebro hace clic, se le meten los contenidos por los pliegues y yo respiro aliviada. Miro las líneas del código quietas, negras y esbeltas como velas en un funeral y no las puedo leer. Si me esfuerzo solo consigo recuerdos, como el vestido a rayas de mi abuela, el que llevaba por la fiesta mayor, de medio luto. El de luto entero era negro. De medio luto se entiende que era una concesión, pero nada de negro y rojo, había de ser negro y blanco. Aunque ella no sabía en que hay lugares del mundo en el que le luto es blanco con lo que el vestido a rayas era doblemente de luto.Graffiti Nápoles
Si miro un código de barras antes de ir a dormir, sueño que me hago pequeña y puedo colarme entre los barrotes, entro y salgo de una prisión sin techo, sin suelo y sin tres lados. Las cárceles no necesitan de mucho más para serlo. Algunos barrotes por ser más gruesos, ponen peros a ser dejados atrás, el peso de la culpa será, porque los más livianos acceden a que pase. Aunque no me quejo, a lo largo del sueño puedo escalar y los gruesos me permiten subir hasta arriba y de un salto caer al vacío. Me despierto libre de las barras pero prisionera de la idea de que no soy capaz de leer. Cuando alguien sabe leer parece que todo, todo, todo, sea de fácil lectura. Quizás el medio luto de mi abuela también era una cárcel para no dejarla salir del color negro.
En el supermercado hay un aparatito que sabe leer el código de barras. Una boca con luz rojiza que se zampa las barras y regurgita el mensaje. Pero no sabe qué dice el mensaje. No saca ninguna conclusión. Leer sin entender no sirve. Yo, si supiera leerlo, entendería, ella sabe leer pero no entiende. No es un empate técnico.
Cuando le explico mis problemas, mi amiga dice que lo que importa no son las líneas sino el código binario, 0 y 1 que se mueven por ahí. Y estos números, con su precisión ,si te metes en su cárcel no hay barra que valga para escalar ni colarse, si ellos no dicen cuando estás libres. Ni el 0 ni el 1 son suficientemente generosos como para permitir que los barrotes que van plantando en nuestras vidas se puedan saltar. Siempre están allí como un bingo, esperando que alguien saque el pleno para comerse el cartón y al incauto que pensó que llenando cuadrados de ceros y unos podría descifrar la historia del mundo. Como yo, pero la Historia escrita en un código de barras no hay manera que yo la entienda.

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-Reconocimiento-

D

esde el muy recomendable blog Decati Sonde Teibol me han concedido el premio Dardo y Blog de Oro. No sé qué criterio ha seguido pero me ha llenado de orgullo que haya pensado en mí. La obligación que conlleva es enlazar el blog que lo otorgó, elegir diez blogs que yo crea merecen el reconocimiento y poner la imagen.  Y a su vez que ellos elijan sus blogs para dar a conocer  aquellos blogs que seguimos y nos gustaría compartir.
Aquí están los míos:

Tiempos de nadie Por su Literatura en mayúsculas. Denuncia nuestra sociedad con un ágil y triste desencanto que conmueve.
David Silva– Por su preocupaciones filosóficas y su gran futuro.
Cuento Chino-Porque siempre da un paso más cuando escribe. Sus relatos “negros” son insuperables.
No entiendo nada Porque hace que entendamos el mundo.
Letras de agua Por su apoyo incondicional a los blogs que sigue.
Letras buitre– Por su poesía ¡pura vida!
Historias ciertas y otras no tanto Porque sus historias están tejidas con el hilo del sentimiento.
McClover Por su estupendas fotos y sus microrrelatos que tantas veces me han tomado el pelo.
Concha Huerta Porque me ha acercado al arte con su manera especial de verlo
Proyectopcd Porque me gusta la música que compone.
Microficciones Un gran  blog de microrrelatos.
Pierde un turno y espera. Por su prosa ágil y su denuncia.
Pensamientos contra la inercia. Porque su nombre lo dice todo.
Mínimas-Arte y libertad, una buena combinación.

Imagen

N

ota: He dejado a Anne porque creo que ya se lo dieron y a Eduard porque merece el premio el solo. Y a los otros que tantos buenos comentarios dejais por aquí, es que creo que a alguno le gustará destacaros en su lista. Pero que sepáis que os considero a todos merecedores del premio.
¡Ah! y también a mi fiel seguidor desde Plano (Texas) que siempre entra a leer.

He actualizado la entrada porque no iban bien los enlaces