-Confesiones de un patito de plástico-

El patito de plástico mira el mundo desde la repisa del cuarto de baño. Es amarillo, del color que pintaría un niño si le pidieran que pintara un patito de plástico. Tiene los ojos negros, rodeados de unas pestañas largas que van mas allá de los confines de los ojos, pestañas de niña adolescente que se por primera vez se maquilla. No tiene pico sino unos labios rojos, de un rojo cuarentón sin nada que perder. Alguien se empeñó en darle un aire siniestro y tiene clavado dentro del ojo izquierdo, un alfiler. Se sospecha del padre en un arranque de celos, pero queda por confirmar y el patito ni afirma ni desmiente.DSCN0748
Este contraste de colores parece querer contentar a todos los miembros de la familia o que nadie piense que queda excluido del amable propósito del patito de plástico. Incluso el ojo con piercing.
Si le preguntaran, el patito confesaría que detesta el color amarillo, no puede con él. El rojo aún, el negro le es indiferente, pero el amarillo no. El quiere ser de color plástico, como el niño es de color carne o el jabón de coco de color blanco. Si pudiera, se lavaría a fondo hasta quitarse la forzada luz de un color que debe toda su potencia a que alguien pintó con él sol. Si el sol fuera verde menta, seguro que el amarillo hubiera desaparecido del mapa de los colores. Pero el patito sabe que tiene que apechugar con el amarillo como el semáforo con el naranja. Y lo peor es que aunque pudiera, no se ve capaz de quitarse el color, porque más que el amarillo detesta el agua jabonosa que se le mete por el agujero y le llena la barriga de gases, casi parece que tiene intestinos, pulmones y dios nos libre, un latente corazón. Por nada del mundo querría tener en su interio,r algo más que el vacío perezoso, la nada llena de aire que se expande y se contrae como el universo.
Si pudiera, el patito se arrancaría la piel amarilla y sellaría el agujero inferior pero desde la repisa del cuarto de baño solo tiene ánimos para mirar el mundo y rezar para que hoy el ayuntamiento haya vuelto a cortar el agua.

8 pensamientos en “-Confesiones de un patito de plástico-

  1. Me encanta el toque humorístico que empleas en este relato.Un abrazo.El color del humor te lo dejó a ti.

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