-Billete y medio-

Este es el inicio del libro que acabo de publicar. Un libro donde un hombre acompañado de su gato busca su destino subido en un tren. Nunca va solo, los otros viajeros le ayudan a llegar, porque ningún hombre es una isla y ningún viajero es un viajero si no hay otros empeñados en que hay un viaje. Y un tren o coche o bicicleta o unos zapatos a los que subir para que se pueda llegar más lejos, quizás al infinito. Aunque el infinito hace tiempo que dejó de ser un lugar lejano.billete_y_medio_4048_J6wqrsR7

BILLETE Y MEDIO

Tras leer las historias de un premio nobel japonés, me he dado cuenta de que en mi pueblo, no hay leyendas sobre mujeres gigantes, ni sobre guerreros con armadura y espada. Ni tan siquiera se habla de mil aldeanos revolucionarios. La única leyenda que recuerdo, es la que contaba mi abuela y hablaba de que algún día llegaría hasta nuestro pueblo el tren.

Mi pueblo, cuando yo era pequeña, no tenia nada de especial. No estaba rodeado por un bosque lleno de ramas persiguiendo a los niños. Ni había rocas con caras sin ojos, ni lunas de sangre para noches de invierno. Ni siquiera tenía un río repleto de peces de plata que contaban sus penas mientras los metían en la red. Lo único con lo que los habitantes de mi pueblo tejían fantasías, era con que algún día, a nuestro pueblo, llegaría el tren.

No sé que explicación extraña puede darse decía mi abuela, pero se metió en la mente de todos, que lo que les hacia falta para ser felices era un tren. Alguno se sorprenderá de que una palabra tan corta tuviera tanta importancia, pero tiene su lógica porque tren con solo tres letras, tiene un significado de largo recorrido.

Según explicó mi abuela, desde que se instaló esta la idea, no había celebración en la que el tren no acabara siendo protagonista. Todo terminaba girando a su alrededor y cuando, pasado un rato, la animación languidecía, solo faltaba que alguien volviera a nombrar al tren, para que el interés se reavivara y la fiesta volviera a empezar.

Toda la gente imaginaba, sin que nadie lo hubiera descrito, el mismo tren. Lo veían largo, con vagones silenciosos, de asientos suaves como los días de fiesta, que corría más rápido que el coche del señor Berto, el taxista. También quedó en la mente de todos que el tren llegaría hasta el centro del pueblo. Y vendría repleto de todas las cosas bellas que la gente imaginara y más. Nadie lo dudaba, la estación estaría en el centro mismo de la plaza del pueblo, la que hacía poco habían remodelado, equidistante de cualquier lugar. Una vez que el tren llegara, en sus vagones cabría todo el pueblo, nadie se quedaría sin subir y se irían a ver mundo, pensando en volver al pueblo para ser felices y comer perdices. Porque esto sí que estaba claro, el tren se los llevaría bien lejos pero para volver. La verdad es que el tren se convirtió en el motor de la vida del pueblo pero también fue motivo de rencillas y separaciones.

Como en todos los recorridos, decía mi abuela, no solo cuenta el final sino que todas las estaciones tienen su importancia. La primera estación de nuestro tren llegó el día en que quedó señalado el punto exacto donde iría el puente que cruzaría la vía. Las autoridades se dieron cita y comieron de lo lindo. Bueno, menos el cura, por alergia al marisco y la mujer del alcalde por miedo a que le estallara el vestido. La banda sonó con más fuerza y cantó aquello de “El chachachá del tren”. Y lo que era un interés colectivo y de pensamiento casi único, acabó con una división en el pueblo.

 

https://lektu.com/l/dyskolo/billete-y-medio/4048

http://www.dyskolo.cc/cat%C3%A1logo/lib015/

12 pensamientos en “-Billete y medio-

  1. Bonic i divertit, Carme, el conte que dóna nom al teu llibre. Una il·lusió que em recorda la que hem tingut des de fa cinc anys i ara ens fa barallar-nos. Sabies que passaria això quan el vas escriure?
    Sóc al poble, esperant que passi un tren i se m’emporti les malures. M’acompanya el llibre que em vas deixar. Quan l’acabi, em compro el Billete y medio.

    • Dueria ser com una premonició. Ara vist el que ha passat potser no som tan mal conductors.
      Espero que hagi passat el tren d’emportar-se les malures.
      Ja et diré quan el tingui en paper
      Salut

  2. Que no nos falten ilusiones a pesar de las divisiones.En el viaje está la felicidad….los hay de largo recorrido,los hay de cercanías. Seguiremos con el chaca-chaca…..Un abrazo.

  3. El tren fue una ilusión que todos lo esperaban, que empezó con gran fortaleza llenando de felicidad a las personas, pero termino con una división en el pueblo
    Así como muchas ilusiones empiezan siendo muy grandes pero al no poder controlarlos pueden terminar haciendo daño
    Es un gran texto que provoca admiración, gran texto

  4. Me parece un relato muy interesante ya que las ilusiones se pueden considerar como viajes largos o cortos pero siempre habrá la felicidad por medio.

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