-Duras batallas-

Cada día, al pasar corriendo por la calle, el ladrillo lo recibía con la boca abierta y él respondía a tan insolente bostezo cerrándole la boca de un salto.
Al principio sólo era un atisbo de las profundidades bucales del pavimento, pero con el tiempo la abertura se fue agrandando, a la vez que lo hacía la altura del salto que el corredor tenía que dar para alisar la acera.Missatge
Sin embargo, a medida que pasaban los días, el ladrillo se fue volviendo más y más insolente y oponía más resistencia a ser cerrado. Esto no desanimó al corredor y aunque cada vez tenía que saltar más alto, conseguía cerrarle la boca al mudo opositor con el consiguiente orgullo de dejar claro quién mandaba en la calle.
Esta mañana por razones que nadie conoce, el ladrillo atrincherado en la acera, ha decidido no ceder por muchos saltos que le propinaran, y erre que erre ha resistido con tesón la tozudería del saltador que, obstinado en cerrarle la boca, no ha reparado en saltos.
La batalla ha resultado encarnizada, ninguno dio su boca o su pie a torcer, hasta que la guardia urbana ha impuesto su ley y ha dado por finalizada la contienda con dos pitidos prolongados y con el balance de las víctimas del encuentro: un ladrillo partido y un pie roto.

2 pensamientos en “-Duras batallas-

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s