-Sin contratiempos-

Despertó dejando atrás un sueño de máquinas y monitores con extraños diagramas. Un largo cable le fue conectado para asegurar su subsistencia. Pero no recordaba nada más.
-¿Donde estoy?
Tan pronto como lo pensó, un líquido se dejó sentir envolviéndole como un húmedo traje. Con aprensión notó que los lados se iban estrechando hasta que se quedó encajonado entre las paredes de una reducida habitación.
El cráneo, al tocar el techo se sintió estallar pero insistió empujando con esfuerzo y lo aplastó contra la viga que sobresalía. Más fuerte, más fuerte y el techo se elevó un poco, dando respiro a su cabeza. Con los brazos empezó a empujar las paredes hasta que se separaron lo suficiente permitirle tocarlas con los nudillos.
Sin embargo el ruido del movimiento fue terrible y se le metió por los todos los orificios del cuerpo sacudiendo su interior hasta que paró de empujar.
Una luz se filtró por el iris y dejó un punto luminoso que subía y bajaba por las paredes y le permitía vislumbrar colores y formas irreales.

Flors i pluja

Flors i pluja

-¿Quien soy?
Casi no había acabado de imaginar la pregunta cuando un aire caluroso se metió por la nariz hasta llegar al cerebro estrechando sus paredes. Por la fuerza de la presión los lóbulos se iban juntando hasta que unos se superponían a los otros privándole de muchas de sus habilidades. No podía casi ni ver ni oír. Con un esfuerzo agotador gritó, tanto, que los huesos volvieron a su posición y quedó aturdido. Un sudor frío le envolvió, veía doble y apenas podía articular palabra. Pero su cerebro se asentó y por un momento se sintió flotar en la irrealidad.
-¿A donde voy?
No se acobardó al preguntar. Las experiencias anteriores casi le hicieron desistir, pero las ansias de averiguar se sobrepusieron al miedo.
De repente se destruyeron las paredes que cayeron al suelo como lienzos mojados. Se quedó en medio del espacio, colgado de la nada a punto de caer. El movimiento le zarandeaba, no tenía donde agarrarse aunque agitaba los brazos y movía las piernas en un intento desesperado por asirse al vacío.
Gritó quien, donde, todas las preguntas que se le ocurrieron fueron lanzadas al aire. Las imágenes de todo y nada le sacudieron hasta que aterrizó en la habitación de un hospital y alguien lo cogía en brazos.
Lo último que escuchó fue que una voz lejana que dijo: el xc-0989 llegó sin contratiempos. Y entonces empezó a llorar.

2 pensamientos en “-Sin contratiempos-

  1. Como siempre, un espléndido relato. Un despertar después de mucho sufrimiento, que hace reflexionar al que entra en él al leerlo y llora sobre la ironía el que llega sin contratiempos.
    Es un placer leerte.
    Un abrazo.
    Hasta pronto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s