-Entre TODO y NADA-

-Gracias.
-De nada.
Este escueto diálogo es el que hemos mantenido el camarero que me ha servido el café con leche demasiado caliente. Ni una palabra más, ni una de menos. Un diálogo trivial y de quedar bien. Y mientras el café se va enfriando le doy vueltas a una de mis palabras preferidas: NADA.
Porque para mi NADA no es un borrón negro y silencioso. Para mi NADA es un espacio blanco donde todo se ve. Si en lugar de blanco el espacio fuera negro creería que hay algo que no veo, que está en este rincón oscuro, escondido por la ausencia de color, agazapado rompiendo la pretendida ausencia de algo. Sin embargo el color blanco con su luminosa presencia deja a la vista lo que hay, NADA.

Positano

Positano

Junto con NADA, me impresiona la palabra TODO. Cuando las escribo veo dos letras repetidas. La A no es mi letra preferida, ni la O. En realidad no sé si tengo letras preferidas, o sonidos o grafías, lo que si que tengo son palabras que despiertan en mi sentimientos extraños, igual que otras, me dejan indiferente.
NADA dice mucho y lo dice bien. Porque es simple, sin ortografía estrafalaria y sin sonidos guturales de fricativas y oclusivas soltando el aire. Es de una sencillez que decir NADA no me sabe mal siendo como es el exponente de la máxima negación. No sé si me parece tan especial porque me produce desasosiego, incertidumbre o admiración, pero lo cierto es que nada es una palabra que tiene un significado que con mil imágenes me vería con dificultad de plasmar.
TODO por el contrario es rotunda. Acapara mi atención y sin quererlo la leo con ganas de darse importancia. TODO, desde el punto de vista de la palabra tampoco es que sea gran cosa pero las Oes le dan un sonido fuerte, de amo y señor.
Las dos siendo palabras abstractas las catalogamos según el genero. NADA femenino, TODO masculino. No creo que sea un razonamiento machista, pero no deja de ser curioso. Sin embargo la NADA es anterior al TODO, incluso los agujeros negros están llenos de NADA que en cuanto se llenen se convertirán el algo que puede ser TODO.

11 pensamientos en “-Entre TODO y NADA-

  1. Me gustó tu reflexión sobre el todo y la nada. Podría decirte de todo pero mejor no te digo nada. Queda así la imaginación preparada para rellenar este comentario. Un saludo

  2. Me gusta tu exposición del todo y de la nada, rotunda. Rotunda es una palabra que me gusta por su sonoridad y porque implica un círculo cerrado. No es por ser feminista pero el todo sin la nada, sencillamente no sería.
    Un abrazo,

  3. Me parece muy buena la reflexión acerca de la nada y los colores. Nunca lo había pensado así y creo que tienes toda la razón con eso de que tal vez en la oscuridad del negro se escondan cosas. No podría evitar sentirme decepcionado de mi percepción, limitada -por cierto-, si descubriera que allí, en ese espacio que creía vacío, había cosas escondidas. La no-nada, o como se llame. El no-vacío.
    Sin embargo esa decepción no es nada comparada con la nada del color blanco. Ya que estamos, ¿quieres saber cuál es la peor nada para mí? La que encuentro a diario en las hojas blancas de mi anotador cuando me pongo a escribir. Es una nada que no soporto. Por suerte no es un problema para vos con estas historias y reflexiones🙂
    Muy bueno, me quedo pensando.

  4. antes de todo había nada, pero entonces, nada era todo. ergo, son lo mismo? hay quienes dicen que sí. yo ya me mareé.
    abrazo, carme.

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