-Tras la rejas-

Tras las rejas de la ventana, hay una cara de mujer.
No tiene nada especial que destaque aparte de sus ojos negros o la palidez de un cutis sin maquillar. Lo único que la hace distinta es la tristeza rebelde que, empujada por su mirada, se cuela por la reja.
La ventana tiene medio un barrote con una hendidura por la que la mujer pasa el dedo una y otra vez, le da consuelo pensar que la dura reja tiene un resquicio que deja escapar un poco la tiranía.
La mujer se aparta y la reja vuelve a ser una sucesión de líneas, un cuaderno de sombras que ella ya no quiere seguir escribiendo.
Una llave aparece bajo el sol del mediodía, es grande, tanto, que no cabe en la mano. La puerta se sacude con el paso del cerrojo. En la parte inferior, allí donde los pies reposan apresurados, hay un agujero por el que se cuela un poco de luz. Se abre con dificultad. La casa cruje por la luminosidad que le regala el sol y espera que la puerta la vuelva a sumir en la penumbra.

Ari

La mujer aparece de repente e impide que la puerta se convierta otra vez en frontera. Corre por debajo de cornisas de tejas rotas, ventanas con rejas y paredes con desconchados sin cal.
Sigue y sigue hasta llegar cerca del camino que abandona el pueblo. Es un camino estrecho, lleno de piedras sueltas amontonadas por el centro. La mujer sigue adelante surcando los campos desbrozados y llenos de rastrojos.
Una valla cruza el camino y la detiene. No impide el paso pero la empuja a volver. Se da la vuelta y contempla el pueblo con sus ventanas de rejas, sus desconchados y sus cornisas de tejas rotas. El camino se ha vuelto más largo. Los zapatos aprietan, siente la queja de dedos doloridos.
La mujer se quita los zapatos, salta la valla y sigue adelante, no sabe a dónde va pero los árboles tienen hojas nuevas de color verde que escriben en el suelo, una historia sin renglones.

4 pensamientos en “-Tras la rejas-

  1. No queda otra, hay que seguir adelante y escribiendo una nueva historia. ¿No hay renglones? Es lo de menos.
    Saludos, nuevamente por aquí (y espero que cada vez más seguido)
    Blopas

  2. Importante cuando encontramos un obstáculo seguir adelante. Yo sí digo que si hace falta retroceder unos pasos para poder tomar otra senda, hagámoslo. Pero con la vista siempre puesta en el horizonte. Ya llegaremos a algún sitio.

    Buen relato sobre la libertad y hacer camino.

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