-A tiempo-

L

a única estrella del cielo pasa un tanto desapercibida por la nieve que viste de frío la noche. De repente un vehículo antiguo y un tanto ajado aparece de la nada y se para lejos de una farola en la parte nueva de la ciudad. Un hombre baja temblando. Maldito frio. Qué hora será. La nieve que cae silenciosa apagó la maldición que en su boca suena extraña. De un bolsillo interior saca una botella, da dos sorbos y sacude el cuerpo. Buen licor para una noche tan fría.
El barrio es elegante. La casa más alta, se yergue ante él como una admiración que desafía al cielo. Queda tiempo piensa mientras cuenta los pisos. Un sorbito más para entrar en calor y acabar rápido el trabajo.
Abre la puerta de la entrada sin dificultad, que por algo es quien es. La deja entreabierta que no quiere tener problemas a la hora de salir. Siempre le ocurre que ha de huir corriendo por los insomnes. Gana-hambre
Llega renqueante al primer rellano y un moderno ascensor aparece como un regalo para sus huesos cansados. Los dedos, entumecidos por el frio, se quedan demasiado rígidos y hay que soplarlos para que entren en calor. Con la circulación restablecida por el aliento y otro sorbito de licor, acierta con los botones. Se abre la puerta con un cling que casi le obliga a entrar. A pesar de que es amplio le cuesta caber, por el saco que acarrea, tan lleno. Que bien se está aquí, que agradable es este ambiente aunque el espacio sea tan reducido. Deja el saco en el suelo y se recuesta. Solo un ratito, hay tiempo, seguro que no son ni las once.
Mientras, a través de la puerta que dejó entreabierta se cuela un gato. Se mete más adentro, investiga curioso y sube las escaleras como una muchacha indecisa en su primer baile. Hasta que llega a un cuarto pequeño donde encuentra un hombre grueso, con botas, abrigo y un gorro. Parece dormir. El gato se restriega entre sus piernas a la espera de una caricia que no llega, pero sí unos gritos pastosos de alguien que se despierta sin saber donde está.
-¿Qué hora debe ser? Malditos relojes, siempre acelerando el tiempo.
La campana de la iglesia lejana repica uno, dos, tres, cuatro, cinco… un gato, asoma entre sus pies. Por su culpa se ha distraído y no sabe cuántas campanadas han sonado. Maldito gato, seguro que han sido once. Miau suena cariñoso pero el hombre no está interesado.
-Largo de aquí, solo me falta un gato- Le dice al espejo mientras se despereza con ganas, luego se coloca bien el gorro, recoge el saco y sale del ascensor a finalizar la tarea de este año.
Con una agilidad que desmiente su peso y su barba blanca va recorriendo la casa. Pero es tarde y los paquetes se esfuman como los personajes de los cuentos cuando no hacen caso de la hora prohibida. Ha de correr. El saco es cada vez más ligero y queda tanto edificio.
Llega por fin al último piso. Nota el peso leve de un paquete. Por suerte solo hay un ático. Respira aliviado. El hombre acelera el paso y entra. Un árbol enciende y apaga sus luces en un espacio lleno de muebles.
-Uf, pnesaba que no lo lograba. No sé cómo ha podido resistir este regalo.
Ante el miedo de no llegar a tiempo, deja el saco colgado del árbol sin sacar el paquete. Y se premia con un sorbito del delicioso licor por su esfuerzo. Al salir tropieza con los muebles y tira una silla.
No lejos el campanario repica. Una vez. El hombre sube al viejo trineo justo a tiempo, porque apenas coge las riendas desaparece. Solo una astilla se queda clavada en el borde de la acera y brillará un buen rato hasta que la nieve la cubra y la deje como recuerdo de una nochebuena con prisas.

El ruido de la silla despierta al niño rodeado de sus muchos juguetes. Es una noche especial dicen, pero a él no se lo parece tanto. Aunque aún está oscuro cumple con el ritual ir hacia el árbol sin demasiadas ganas por evitarse la no sorpresa de siempre. Pero esta vez si hay sorpresa, no ve nada, ni un paquete, ni una cinta ni papel brillante. Extrañado rebusca entre las ramas hasta dar con un saco viejo. Hurga en el interior y un calorcillo peludo le acaricia la mano. Inseguro saca un gato, casi un gatito que le mira con los ojos tan abierto como los suyos.
En el cielo una estrella con trazado errante, se aleja. Y sin saber por qué le dice con una voz suave como el pelaje del gato que lleva en sus brazos:
-Gracias.

Este relato surge como una porpuesta de stellamantrana,  sobre una idea de sendero , para que escribamos cuentos sobre la Navidad. Hay unos cuantos bloggers que se han sumado a la iniciativa. Os dejo sus enlaces y os invito a que  leais sus hermosos cuentos. También, si os apectece, que os suméis a la idea.

Feliz Navidad

http://apuntodecaramelo.wordpress.com/2011/12/14/con-el-ala-a-sus-cristales/

http://florialv.wordpress.com/2011/12/15/polvo-de-estrellas-en-navidad/

http://pipermenta.wordpress.com/La navidad es un cuento

 http://conchahuerta.com/2011/12/16/cuento-de-navidad

http://mercedesmolinero.wordpress.com/2011/12/12/mi-abuela-rosario/

http://annefatosme.com/2011/12/14/el-sol-de-liv-cuento-de-navidad/

http://minicarver.wordpress.com/2011/12/17/regalo-de-navidad/

http://zambullida.wordpress.com/2011/12/17/hacia-la-navidad/

http://1cruzdelsur.wordpress.com/2011/12/16/un-sueno-en-tiempos-de-navidad/

http://joaquinsarabia.wordpress.com/2011/12/16/cuento-de-navidad/

http://senddero.wordpress.com/2011/12/17/don-sapo-y-la-navidad-de-ruben-garcia-garcia/

http://transeuntenorte.blogspot.com/2011/12/la-voz-otros-debida-la-navidad.html

http://auniveaudelamer.wordpress.com/2011/12/17/christmas-dreams/

http://elrincondemiriamchepsy.blogspot.com/

http://proyectopcd.wordpress.com/2011/12/20/ruedas-en-la-despensa-relato/

27 pensamientos en “-A tiempo-

  1. Me encanta este papa Noël tan humano, cansado y con algún trago de más. En cuanto al desenlace me parece precioso: el encuentro del gatito y del niño, dos seres abandonados. Nos has hecho un regalo para navidad muy entrañable. Si me das tu permiso, se lo voy a contar a los niños de mi familia.
    Te deseo unas muy felices fiestas y te mando un abrazo navideño.

  2. Espléndido relato…! Un Papá Noel apurado entre trago y trago.Confundiendo en su sueño hasta las campanadas del reloj. Una bolsa grande que ésta vez trajo dos regalos a un niño solitario y pobre un gato, y al gato alguien que lo acaricie.
    Siempre te lo digo, y espero que me lo creas. Tus relatos tienen una profundidad que muchas veces no se llega a comprender en la primera lectura. Ni que hablar de tus reflexiones.
    Un abrazo carme.
    Hasta pronto.

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  5. Bonito este cuento de Navidad, con su Papá Noël un poco “piripi”, su gatito y su niño encantado con este verdadero regalo.
    Me ha sorprendido, porque al comienzo creía que se trataba de un ladrón y me he reído al comprender que se trataba de un particular Papá Noël maldiciendo por su falta de tiempo.
    Gracias a esta iniciativa de Sendero y Stella nos conocemos, les daré las gracias por tan agradable encuentro.
    Un fuerte abrazo navideño, Carme.

    P.D. colgaré tu cuento en mi página “Enlaces Cuentos de Navidad” para así poder disfrutar de toda la variedad de relatos navideños, que han surgido en estas fechas gracias a Stella.

  6. Pingback: Enlaces Cuentos de Navidad | Mercedes Molinero

  7. Que relato tan entrañable y tan navideño, parece que viera a ese niño desengañado de pedir siempre lo que nunca recibe. Muy bonito. Un abrazo navideño y te enlazo.

  8. Pingback: Cuento de Navidad « Concha Huerta – Arte y cultura

  9. Pingback: POST DE NAVIDAD Listado de blogeros que han escrito un texto sobre la navidad « BLOG DE SENDERO

  10. Sería repetir lo que te han dicho, pero es necesario decirlo, un estilo fluido, un cuento ingeniosamente construido, ritmo en la secuencia y un personaje humano, que sin querer queriendo da la coincidencia exacta para romper con la soledad de dos seres aparentemente tan alejados… Feliz navidad amiga y que la pases bien rodeada de quienes amas y te aman Rub

  11. Pingback: Cuento de Navidad « Concha Huerta – Arte y cultura

  12. Pingback: Hacia la Navidad « Zambullida's Blog

  13. Pingback: Christmas dreams « auniveaudelamer

  14. Me encantan tus micros, relatos, o como quieras llamarlos. Tus historias están perfectamente ideadas, con una estructura magistral. Redondas y sin aristas. Juegas a jugar en cada una de ellas y son como un precioso regalo de esos que sorprenden y apetece desenvolver, pues siempre queda el misterio de qué habrá dentro.
    Mis felicitaciones, por la ternura de la historia y por el buen hacer de tu oficio.
    Feliz navidad, micro!!!!!

  15. Me gusta comenzar a leer una historia con una idea y acabar con otra completamente distinta. Al principio creí que era alguien que se disponía a hacer algún tipo de trabajo sucio; sin embargo, al leer la palabra saco he comprendido de que se trataba. También decirte que me parece una idea muy buena el hacer aparecer el gato a lo largo de la historia, crear una familiaridad con el lector y que finalmente este animalito sea la guinda final del relato.
    Muy felices fiestas,
    S

  16. Buen ralto como siempre, Carme. Entré a leerte, como suelo hacer, y veo que participas en una idea sobre la navidad. Si quieres aquí te dejo el enlace de uno que escribí sobre el día de Reyes.

    http://wp.me/pCmB9-Nj

    Te dejo que voy a seguir leyendo los otros relatos tuyos que tengo pendientes.

    Un abrazo y muy feliz navidad.

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