-Contándome historias-

S

i pudiera hablar conmigo misma, ¿qué me diría? Seguro que me haría un montón de preguntas y no sabría cómo responder. A lo mejor no las sabría responder porque no me las he formulado. O a lo mejor no me las he formulado porque sé la respuesta y no me gusta. Las preguntas tienen algo de inquietante, tanto si uno sabe la respuesta como si no.

Si pudiera hablar conmigo podría empezar por las quejas, echarme en cara lo que me parece mal pero que los demás no se enteren. Porque si lo grito oirán que no soy lo que piensan y perderé el respeto y estas cosas que deben ser importantes. Nadie me verá como creen que soy sino como soy. Y no les parecerá ni bien ni mal porque el fin y al cabo a nadie más que a mi le importa como soy en realidad y si engaño a alguien es a mi no reconociendo como soy.

Historias

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Si pudiera hablar conmigo misma tampoco me diría cosas que no me gustaría oír. Al contrario. Me susurraré palabras hermosas, elegidas con cuidado entre el montón de tonterías que normalmente digo. Incluso buscaré en el fondo de mi armario literario, aquellas frases que guardo para los grandes relatos y que he aprendido, me niego a decir que he copiado, de mis autores favoritos. Lástima que estas frases sean tan tristes pero si les das un poco la vuelta, hasta resultan tiernas y realmente con ganas de cambiar el mundo.

Si pudiera hablar conmigo misma dejaría que las palabras corrientes se inventaran cuentos extraños y me los contaran en silencio. Incluso podría inventar un idioma para narrarme hechos que no me gustaría oír en el mío.

Si pudiera hablar conmigo misma me escribiría un poema de amor deprisa y corriendo para acabar cuanto antes, un poema sin rima pero con muchas letras juntas . Y lo envolvería en espuma, para que estuviera cómodo al recitármelo  las noches de insomnio.

Si pudiera hablar conmigo misma lo haría cómodamente acostada para que las palabras no tengan necesidad de esforzarse por salir. Iría contando mentiras pero mentiras de las de verdad. Me iría diciendo que lo que digo no es cierto, pero con voz madura, con voz que sabe de lo que habla hasta que el sol se pusiera y me dejara a oscuras. Entonces convaleciente de hablar conmigo y contarme mentiras me diría a mi misma que el poema me gustó, que me gustaría vivir mis historias y soñar que lo que digo es verdad, que los sueños nos despiertan cuando los entendemos y que las mentiras que acabo de contar son en realidad una gran verdad.
Y a todos esto ¿Por qué debería hablar conmigo misma?

16 pensamientos en “-Contándome historias-

  1. Tienes una forma de escribir muy personal, siempre lo he notado, aunque no me había visto capaz de describirla. Ahora que lo pienso, a la luz de esta entrada, me parece que es porque realmente hablas contigo misma, y por eso pones esas reflexiones tan tuyas.

    En ese caso, tengo la respuesta a tu pregunta final: “Porque no puedes evitarlo”.

    Saludos.

    • La verdad es que si suelo hablar conmigo misma muchas veces durante el día. Me cuento historia que algunas luego escribo pero otras se quedan en el espacio infinito de mi yo que habla y mi yo que escucha.
      Salut

  2. Voy a reflexionar bastante, me gustaría saber qué me diría yo mismo. Seguramente serían retos, reproches y órdenes; no creo que sea benévolo conmigo mismo. No, estoy seguro que no lo sería, pero quién sí?
    Saludos, Carme!

  3. Cuando hablo conmigo misma, aunque las exprese de otra manera, pienso cosas muy parecidas a las que tú desarrollas en tu texto. Escribe todas tus historias, no las dejes en un cajón, son muy originales, tienen tu sello.
    Un abrazo,

  4. Tienes una manera de reflexionar contigo misma, que lleva a pensar a quien te lee, yo diría lo mismo o algo semejante.. La pena es que la mayoría no puede trasmitirlo como tú. Tienes estilo. Algo que hace que se vuelva un placer releer lo que cuentas. Ese yo, tuyo tan singular, que te acompaña en las noches de insomnio., no dejes que se calle, cuenta lo que dice.
    Hasta pronto.
    Un abrazo

  5. Muy bien expresado este acto de introspección.
    Me siento muy identificada con tus reflexiones ….” que los sueños nos despiertan cuando los entendemos “, y nos alegramos de haberlos tenido.

  6. Cuando no hay mejor interlocutor, creo que en el fondo está muy bien hablar contigo misma. En ocasiones podrías tener conversaciones muy interesantes. Pero eso sí, si la cosa empieza a ponerse “fea”, sal corriendo. Tampoco es plan de tener un bronca intrínseca. Además, la ventaja es que podría salir un relato interesante. Si se pudiera grabar la conversación… no sé.

    Saludos.

  7. Me ha encantado. Qué introspección tan sencilla y tan sincera. Es como un pensamiiento fugaz, de esos que te vienen a la cabeza mientras vas en autobús o mientras pasas el aspirador en casa. Qué suerte que te venga todo eso a la cabeza cuando tienes un lápiz en la mano, o sentada frente a tu ordenador. ¡Qué suerte escribir así! Pero en realidad no es suerte, sino virtud. Una bella virtud bañada en un fresco mar de sinceridad.
    Gracias.

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