-En medio de la calle-

Quizás ha sido un acto deliberadamente inconsciente pero lo cierto es que ha pisado al perro y éste devolviéndole la afrenta, le ha mordido.
Sabía, como todos en el barrio , que el perro se tumba en medio de la acera, con un desmadejamiento que le convierte en dueño del espacio entre el bordillo y la pared de las casas. Si has de pasar por allí, mejor dejes la acera y desciendas a la calzada unos metros antes o seas ágil y de un salto dejes el perro detrás. Éste no se inmuta. Nadie ha sufrido una caída porque el perro se haya levantado en el último momento.

Perro

La mordedura del perro es considerable, abarca una buena parte del tobillo izquierdo y en el derecho unas marcas paralelas muestran que las uñas hicieron su trabajo. Cuando apareció la sangre, una mujer, de muy buen ver que estaba por allí, se desmayó. Es que veo sangre y se me va la luz recita a los hombres que han acudido en su auxilio, dejando al pobre herido con la canilla al aire y la sangre manchando sus zapatos de tela. Qué lástima que precisamente hoy se haya puesto estos zapatos. La tela ha absorbido el color rojo y lo ha dejado grabado entre los hilos para siempre. Bien mirado será el recuerdo de cuando el perro le mordió, un trofeo que puede enseñar junto con el tobillo con las marcas de los caninos y el tobillo con las líneas del zarpazo.
El perro tras la hazaña se ha apartado del escenario como una primma donna ofendida por una mala crítica y ha buscado un remanso de paz cerca de la puerta con cortina. Mientras, su dueño ha dejado claro que la culpa fue del hombre por ir distraído mirando lo que no debía mirar y pisar al perro que dormitaba lánguidamente en medio de la acera.
La voz reflexiva de la mujer del panadero, cuya panadería está enfrente del lugar en el que el perro dormita cada día, ha sugerido que debería ir al medico y ponerse la vacuna contra la rabia. Y la inyección de los tétanos añade la mujer que se desmayó, esto es lo primero, los tétanos, que ya se sabe que los dientes de los perros transmiten muchas enfermedades. Esto no le ha gustado al dueño del perro que ha visto como su desmadejado y tranquilo animal ha pasado a ser portador de la rabia y los tétanos en un abrir y cerrar de ojos. El perro bosteza contrariado.
El hombre mira su tobillo y sacude la cabeza. No piensa dejar que le pinchen. Una vez se dejó poner una inyección, fue cuando se clavó un tornillo herrumbroso allá por el 49. Fue buscando maderas para levantar la hoguera que quemarían la noche de San Juan. El barrio competía y aún compite con el barrio del canal, por ver quien construye la hoguera más alta. La inyección le obligó a perderse la fiesta de San Juan y dejó de participar en el éxito de tener la hoguera más alta que los del barrio del canal. Algo que nunca olvidará.
El hombre se baja la pernera de los pantalones que ha quedado como un acordeón tanto rato allá arriba y dice que no ha pasado nada. Los mirones sacudimos la cabeza contrariados, nos hubiera gustado una pelea con el dueño del perro por dejar que el animal se adueñe de la acera y nos obligue a modificar trazados. Una ocasión perdida para recuperar el espacio.
El hombre se marcha junto con la mujer de buen ver que se había desmayado. Ella insiste y él sacude la cabeza. Nada de inyecciones. Ella dice que sabe de uno que le mordió un perro y…Continúa hablando pero ya no se oye. Al llegar a la esquina desaparecen, sin embargo por un momento parecía como si la cabeza del hombre dijera que si. La mujer del panadero ha dicho que menuda lagarta, eso del desmayo no se lo ha creído y se ha ido a vender pan y regalar chismes.
Aprovechando que todos están distraídos el perro se tumba en medio de la acera, bosteza y se duerme en paz.

23 pensamientos en “-En medio de la calle-

  1. Los perros deben de estar dentro de la casa. Dejarlos fuera de ella se convierten en un riesgo para los transeuntes, mucho más si no tienen la protección que da la vacuna antittábica. Toda mordida de perro de la calle debe de tratarse como una urgencia. Pero mirando el texto, lo ejecutas de manera clara, sencilla y tu poscición de observadora, nos das el panorama de los vecinos y sus quehaceres. Un abrazo Rub

  2. Buen relato costumbrista, reflejo de la vida rutinaria de un barrio o un pueblo en el que no suelen pasar muchas cosas (afortunadamente viendo los tiempos en que vivimos). Y esta anécdota ya pasa a formar parte de la historia del lugar. Bien reflejado lo rudo que es el paisano con la herida, sin dar importancia a algo que puede traer consecuencias bastante desagradables.

    Saludos.

    • Jeje, ahora ya pasan muchas cosas pero cuando yo era pequeña cualquier hecho, por pequeño que fuera era un acontecimiento que congregaba mucho público y arrancaba mil opiniones.
      Salut

  3. hay algo en la ciudad gris que hace que cuando ocurren este tipo de situaciones nadie interviene y sigue su camino como si no hubiera pasado o visto nada, en este sentido has hecho que eche un poquito de menos más ese sur de las situaciones caoticas en donde todos intervienen y tienen algo que decir, creando un remolino de palabras,idas y venidas, consejos y puntos de vista particulares sobre lo que se debería hacer,

    que sabes narrar no hace falta que te lo diga, y tampoco hace falta que te diga que le das un toque muy especial, la palabra es micromiano, a todo lo que cuentas, lo único que siento es no poder pasar más por aquí y por otras paginas, pero cuando lo hago no puedo sino desconctarme con la reafirmación de que la lectura es una de mis grandes pasiones,

    salut

    PD: La ciutat gris es una nevera en la que faix molta feina i a la que s´ha anyadit que tinc que camviar de piso, estres i moltes hores fora de casa, espere que per el sud tot et vaja be i continues deixan´t aquestes perletes que pense que be podrien mereixer un llibre

    • Ay Colomer entre tu y Eduard me subís el autoestima hasta las nubes. Menos mal que os admiro a los dos porque creo que sois junto con algun@s comentaristas de este blog lo mejor de wordpress.
      Salut
      PD: aquí fa també molt fe fred, tant que no sembla que estessim al sud però ni comparació al fred que deus patir tu. De totes maneres m’agrada el sud, jo sóc del Sud.

  4. Lo cotidiano transformado en un agradable cuento donde hay varios actores. Desde la que hace que se desmaya..vaya si sabía salir del paso, y lograr algo de protagonismo, el dueño del animal que todo lo justifica, y el hombre de “la pernera arrugada como acordeón.” Graficamente espléndido. Con su estilo de siempre.
    Hasta pronto-

  5. Jajajaja mi abuela paterna tenía un perro que hacía exactamente lo mismo… sólo que en media calle. Eran los carros quienes tenían que torcer su camino sino querían estripar al pobre bicho. O cruzaba las calles como mejor le parecía, aún viendo que iba pasando un carro. En un par de ocasiones no lo vieron, lo atropellaron y siguió contando el cuento de milagro y algo chueco.

    Yo juro que ese animal había nacido sin instinto de conservación. Y aún así, murió gordo y viejo a una edad matusalénica, perrunamente hablando.

    Me parece tan curioso, aquí la mayoría de los perros no se les acostumbra llevar bozal y hasta no hace mucho no faltaba el típico zaguate [perro sin pedigrí o mezcla de varias razas, a veces callejero a veces casero, también se usa como sinónimo genérico de perro] de la casa de mengano/a que andaba libre por el barrio y que en alguna que otra casa vecina a veces le dieran de comer pero que siempre volvía a la misma casa a dormir. Por tanto se podía considerar que ésa era la casa del “dueño”. Y eso que vivo en una ciudad “grande” -al menos para los estándares ‘chiquiticos’ de estos rumbos-.

    ¡Qué risa me da lo de lagarta! Acá les decimos lagartos a aquellos hombres que están listos para tratar de ligarse a cualquier mujer, en cualquier instante, en cualquier lugar a cualquier hora. Y no es un “adjetivo” positivo, pero tampoco tan nefasto.

    • Qué gran comentario Adrián, casi tendría que añadirlo a la entrada.
      Alguna vez tenemos que buscar palabras que teniendo la misma grafia e igual sonido tengan significado dispar.
      Salut

  6. Una divertida instantánea en la que el perro juega el papel principal desde su postura cómoda, mientras los humanos se enfrascan en discusiones estériles. Por ello el can regresa a su siesta. Dan ganas de acompañarlo. saludos

  7. Veo que muchos no han entendido tu mensaje y permitirme que así lo piense, se supone que un animal es irracional al menos así lo aprendí en la escuela pero también podría estar equivocado si es así les pido perdón por anticipado, si como seres humanos a veces no sabemos controlarnos que esperamos de un animal o queremos parecernos.
    Ese hombre mordido y herido nos da un gran ejemplo señores/ as importancia todo tiene en esta vida, el tema es saber dosificar cierta importancia
    GRACIAS POR ESE RELATO TAN HUMANO

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