-Me mordía las uñas-

S entada cómodamente en el sillón de la peluquería observo como pide que le corten más el pelo a la señora de mi derecha. Tiene poco y sin embargo a ella le debe parecer demasiado. Poco, mucho o demasiado es lo suficientemente ambiguo para que cada uno lo rellene con la cantidad que considere oportuna.
Por otra parte, la señora de mi izquierda ha pedido que le corten las uñas de los pies.
He pensado que es como la vida, que nos va recortando por los extremos. Mi padre apenas podía andar y mi abuela perdió la memoria.
Y mientras la peluquera continua con su ruidoso recorte yo recuerdo cuando era pequeña y me mordía las uñas. Lo hacía como casi todas mis amigas, excepto Luisa que siempre fue muy tiquismiquis con la comida. Éramos casi antropófagas selectivas y de gustos limitados.
Mi madre pendiente de que me conserva entera, me compró un producto, Mordex, que sabía fatal y se suponía que hacía que no te mordieras las uñas. Eso fue al principio pues el Mordex acabó siendo mi primera adicción. Creo que dejé de comerme las uñas porque me dediqué a lamer el dedo untado con el repelente producto. Tanto lo amargo como lo desagradable formaban parte del universo preferido de la adolescencia. Me gustaban las aspirinas sin embargo odiaba el jarabe, tan dulce que me daba arcadas, una rebeldía contra lo establecido en forma de gustos poco recomendables.
No es que dejara de comerme las uñas de golpe, fue como cuando dejé de fumar, poco a poco y recayendo. Recuerdo con que placer me dejé crecer la primera uña, la mimaba y cuidaba hasta que un día me la comí, fue como si hubiera estado cebando el pavo para navidad. Me supo a gloria.
A medida que mis uñas crecían yo lo hacía también, con grandes cambios en cuerpo y mente. Quería ser especial y diferente por eso me fijaba en las demás, para caer en la uniforme originalidad y criticar lo que después imitaría sin pudor.
Pasé de comerme las uñas a decorarlas, el arte siempre viene detrás del estómago lleno.
Empecé por el rosa pero acabé tiñendo las uñas de colores de lo más variado, evitando el rojo y dejarlo en stand-by, mi madre no ponían pegas a que las llevara de color morado berenjena, pero rojo no, que le daba mala imagen a una joven virtuosa.
Durante un tiempo fui obediente, reservaba el rojo para la intimidad. Por las noches me pintaba una de las uñas, saboreaba el color prohibido a sorbitos como el buen licor. Me iba a dormir con una uña roja que al día siguiente hacía desaparecer tras la penitencia del algodón quitaesmaltes pero sin arrepentimiento, sino con espíritu reincidente.

concha de la platja Llarga

Pero todo llega y tuve la ocasión de pintar mis uñas de color rojo cuando mi novio me dejó por aquella chica. Era fea y me pareció doble ultraje. Si al menos me hubiera dejado por una de guapa me elevaba el estatus de chica que ha salido con alguien que sólo sale con guapas. Incluso podía señalar a la nueva por la calle diciendo que esta vino detrás de mí. Pero no fue el caso y para demostrar lo poco que me importaba me pinté las uñas. Mi madre sabiendo la afrenta no dijo nada.
Con las uñas rojas me presenté a todos, dando a entender que había superado el mal trago y que era libre. Lástima que me duró bien poco, una mancha blanca emergió de las profundidades de algunas uñas, mapas de mi interior que gritaban que en el fondo no era tan fuerte, que aquellas lagunitas eran lágrimas vertidas por mi soledad.
Y mientras las dos mujeres se van con sus partes extremas menguadas miro mis uñas y pienso que ya no recuerdo el sabor del Mordex, pero que era asqueroso, lo suficiente como para que se vuelva a poner de moda.

32 pensamientos en “-Me mordía las uñas-

  1. Perdé cuidado, que desde aquí le vamos a estar echando un ojo y deshierbándolo cuando haga falta. ¡Disfrutá de las vacaciones!

    Este Micro está lleno de frases y pasajes ingeniosísimos. De lectura obligatoria

    ¡Pura vida!

  2. Así es la vida, una empieza mordiéndose las uñas,el cuerpo crece a toda velocidad, que más da un trozo más o menos, para terminar con escasez de pelo y agotados los meses de abril. Menos mal que en medio hay momentos,uñas rojas,con todo lo que conlleva de amor y desamor.
    Un saludo,

  3. ¿Qué haces comiendo uñas pudiendo comer dedos?…Dejalas crecer. Tendrás garras. Podrás comer cuerpos enteros. No hará falta ni que las pintes y podrás beberte los frascos de esmalte.  Nadie osará decirte nada. A tu alrededor todos enmudecerán. Serás la reina en la peluquería y señalarás con cicatrices en la espalda a tus desfallecidos amantes. Serás una bestia. Un depredador. Te ganarás el respeto de todos….todos querrán que les comas. Aunque solo sea las uñas, para poder decir, que te conocen mejor que nadie. 
    Felices vacaciones.

  4. Aaaarggh, seguro que el chico te dejó antes de que te pintaras las uñas rojas ?

    No se por qué se han puesto de moda, y les tengo una mania que no entiendo… NO A LAS UÑAS ROJAS ! (y menos las de los pies)

    A lo que vamos, el relato tiene frases buenisimas. Disfruta de las vacaciones.

  5. Comerse las uñas… un reflejo infantil inevitable. La verdad es que no conozco a nadie que nunca haya probado el sabor de sus dedos. A veces me sorprende encontrar algún señor con las uñas arregladas.. Debería de agradarme pero me parece entraño. Saludos

  6. yo tambien me mordia las uñas y un dia deje de hacerlo, y comence a pintarlas de colores fuertes, rojos, bordó, negro… eso si, ahora encuentro placer en quitarme capas de esmalte y cuando empiezo no puedo parar. es un placer demasiado grande.
    espero que estes disfrutando tus vacaciones.
    un abrazo,

  7. Aii las uñas…me las como desde que tengo uso de memoria y cuando no me las pinto de negro.
    Me gustó mucho el relato. Si el color rojo es para las mujeres fuertes y el negro para las rebeldes.

    Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s