-Una simple máquina-

C uando el monitor de constantes vitales lo vio, tuvo malas vibraciones. Su ojo clínico le confirmó que el paciente no iba a salir de ésta. Y lo corroboró al entrar en contacto a través de su dedo.
Aunque al principio sus curvas subían y bajaban en un ritmo constante, poco a poco fueron perdiendo fuerza y como gusanos cansados que no saben si llegaran a la meta, se fueron estirando hasta convertirse en una línea que apenas oscilaba.

Terrari al zoo

Las constantes vitales se mantenían pero amenazaban con alterarse al mínimo cambio. Él hacía lo que podía, aportaba datos, controlaba pero las constantes no ponían nada de su parte. Subían o bajaban a su antojo haciendo inútil su esfuerzo.
Hasta que sus precisos números le susurraron un mensaje y no hubo nada que hacer.
Por experiencia sabía que ahora la duración del paciente estaba en sus manos.
Al fijarse con atención, vio en los ojos del enfermo un dolor ciego, el dolor de la desesperación. Era el dolor de los que no son dueños de su destino y quedan a merced de otros o de una máquina que dicta monótona el ritmo de su vida.
La pena del enfermo le llegó a través del cable que lo tenía conectado.
Al llegar la noche, cuando todo estaba en calma, el monitor tomó la decisión y se desconectó del paciente.
Sólo esperaba que no le echaran la culpa al joven médico de guardia.

27 pensamientos en “-Una simple máquina-

  1. Has tocado un tema candante desde el punto de vista de una máquina que mantiene en vida a un ser que solo desea morir. Muy buen texto micromios. Me solidarizo del todo con la máquina. Muy acertada la foto de la niña en el zoo, mirando vida a través de un cristal.

    • Hola Anne, es un debate sólo para algunos, otros no se lo pensarían. La libertad de elección en algunos casos debería ser incuestionable.
      Salut
      PD: celebro que encuentres acertda la foto, no veas lo que me costó dar con ella.

  2. Como aquella máquina de 2001 odisea del espacio, esta máquina tiene más “humanidad” de la que uno pudiera suponer, se compadece del moribundo y le añade un poco de dignidad a la muerte. Arriesgado texto donde una máquina es el personaje central, pero sales airosa, como siempre. saludos

  3. Que idea tan original que sean las máquinas las que tomaran la decisión de desconectarse cuando detectaran tanto sufrimiento tras sus anclajes. Terminaría con tantas discusiones y . Ellas si podrian hablar con el paciente que desea descansar para siempre. Un saludo

  4. Me parece excelente que sea la máquina quien logra sentir compasión y no solo hacia el pobre enfermo,sino hasta del médico joven.
    Y el asunto de la discusión del fin de la vida, se traslada a un elemento neutral, y evita caer en una posición moralista, de forma tal que el micro no se contamina de polémica. Muy bien.

    Pura vida!

  5. Coincidimos todos en la apreciación del Micro sobre el sufrimiento humano a dos lados de una misma realidad. Me ha gustado mucho. Como siempre le otorgas palabra a esos objetos en los que nunca pensamos. Una máquina comprensiva que sobreponiéndose a la pena que le llega a través del cable entiende tanto al sufriente enfermo como al joven médico. Un nudo en la garganta que me impide bromas pero no aplaudirte como siempre pues has convertido en Misión Imposible [no es más que un giño -pude hacer una pequeña broma complice al final- a la mención que hacéis al cine] No he visto 2001. Tengo que hacerlo sin falta. Salut.

    • Siempre me gusta leer tus comentarios, me dan ánimos y a la vez me hacen recapacitar en lo que he escrito.
      2001 es una película especial. Seguro que le encontrarás muchos significados.
      Salut

  6. Micromios mi nuevo amigo, la vida es así, una nace y muere como llega se va, esas maquinitas si están en ti son solo comunicadoras de tu estado vital, “la vida o la muerte”.
    Es solo una ventana que te indica donde estas, y para donde vas. Lo he vivido con todos mis seres queridos. Uno no siendo doctor aprende a quererlas nos es difícil de entenderlas y leerlas, es impresionante todo lo que te entregan y te dicen es un tic-tac del tiempo, como y donde va tu ser querido, y lo triste que todos vamos para allá, una hemorragia de placer leerte.

  7. Carme. Quiero aclarar, aunque me parece que aguda como siempre me has entendido, lo mal redactado del anterior, pues intentaba explicar que es Imposible no aplaudir cualquiera de tus micros haciendo un guiño al cine, porque habéis mencionado 2001. En cuanto tenga oportunidad de verla intentaré hacer una entrada sobre lo sugerido. Tod@s tus lector@s te animan!!!. Salut. PD Este lo he repasado. Está bien redactado.

  8. Aunque en la segunda frase me revelas el final, segui adelante, bien. Planteas muchas reflexiones en muy pocas palabras. Un doloroso condensado de vida y muerte. La frase final, no se, no me convence todavía, me gusta el sentido pero no su contrucción. Temprano, en la mañana, el médico de guarda alegó no entender qué había fallado. O lo que tu quieras, es solo una sugerencia.

    • Como todo está pensado en función del monitor, la última frase es para demostrar que siente y sabe lo que hace, incluso preocupandose del medico, que es más de lo que haría alguno.
      Aunque no huebiera estado mal tu propuesta.
      Salut

  9. Muy original la forma de encarar la cuestión de un paciente terminal, como quien ve la vida y la muerte a través de un vidrio (como la foto, que también forma parte de la impresión que transmite el relato). No solo original, sino acertado para quedar distanciado de la polémica. Muy bueno!. Saludos!

  10. Ojalá existiesen ese tipo de máquinas que nos retarían la durrísima prueba de tener que decidir por otros dónde acabó el sufrimiento. Como siempre, micro, me dejas con sabor a más. Y ese sabor que no sacia es el mejor halago que se me ocurren para tus historias.
    A mí, a veces, me gustaría ser máquina para desconectarme cuando el alma se me desnivela.
    Un abrazo enorme.

    • Creo que escribí un relato de alguien que se desenroscaba la cabeza en ciertos momentos. Ser máquina y desconectarse en según que ocasiones también tendría sus ventajas.
      Salut

  11. El mundo cada vez más está controlado por las máquinas. Ojalá, al menos, tengan un poco de sentimientos como ésta. Aunque lo triste es que las personas, una vez más, tengan que depender de las máquinas para tomar decisiones.

    Buen relato para reflexionar sobre las máquinas y las personas.

    Saludos.

    • Por supuesto, es solo un relato para exponer un idea. Pero no puedo evitar dotar a los objetos de sentimientos , a veces me sirven para expresar con más claridad lo que quiero decir.
      Salut

      • Desde ya, ¡y bienvenidas sean las ficciones que nos obsequias! Mi comentario surgió al proyecctar esa ficción sobre la sábana blanca de la realidad. Me dio un poco de frío en la espina dorsal. Sólo eso. Saludos!

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