Te amo imbécil

T ras cerrar la puerta el coche arrancó. Dentro la pareja empezó con la rutina que tras muchos viajes juntos habían acabado por realizar con milimétrica precisión. Él se puso el cinturón con el coche en marcha yéndose peligrosamente hacia la derecha y observando con regocijo como ella apretaba los labios. Mirando la hora encendió la radio, el locutor cantaba gol con su mejor grito. Ella apretó más los labios y él se sintió en la gloria.

Pero otro balón, el de la pareja,  estaba en juego y ella encontró la jugada: abrió un poco la ventanilla, lo suficiente para que se colara un aire ruidoso y molesto que apagó los comentarios del locutor. Él cerró la radio y ella le lanzó un invisible beso.

A punto de llegar al destino ella se desabrochó el cinturón. El pi pi pi, estridente del avisador le dio el triunfo definitivo. Y feliz tarareó la repetitiva nota mientras observaba encandilada como él maldecía por lo bajo.

Cuando bajaron del coche, él la dejó atrás llegando primero a casa. Rápidamente abrió la puerta y la cerró obligándola a sacar su propia llave. Mientras ella despotricaba él la observaba con el semblante arrebolado por el amor que sentía. Sin darle tiempo a dejar atrás la puerta la abrazó y le declaró su amor. Ella abrazándole con fuerza le besó.

Ambos fueron conscientes del esfuerzo que había hecho el otro para encontrar estas pequeñas miserias que tanto les molestaban. Cuánto amor destilaban. No eran anodinas búsquedas de lo que le gustaba al otro. No, aquí había esfuerzo. Nada de detalles cariñosos que lo único que evidenciaba era rutina y dejadez.

Lo que demostraba su amor era el afán por encontrar el gesto que le cabrearía, este insoportable ruido que le llevaría a la perdida de los estribos, esta actividad que la sacaría de quicio y acabaría con su paciencia.

Y suspiraban por continuar muchos años buscando aquellos cilicios que cada día se hundirían en su amor y lo harían más fuerte.

12 pensamientos en “Te amo imbécil

  1. bonita foto, bonito cuento, una forma muy peculiar de amarse pero muy emotiva. Mi abuelo y mi abuela tenían algo de eso. Por otra parte, y como las cosas y las situaciones tienen al menos un doble filo, esperemos que la pareja en su incansable busqueda no llegue al punto ese de “de tanto que te quiero te saco un ojo (de tant que et vull et trac un ull). Siempre tienes algo que contarnos, gracias.

    Saludos.

  2. Creo que con los años hay que buscar aquellas cosas que mantienen viva la “chispa”. Quizás esta sea una alternativa. Aunque he visto algunos casos parecidos pero no todos con la intención que yo les doy.
    Saludos Anne

  3. Tienes toda la razón, con los años el amor se transforma. Te puedo citar miles de ejemplos, donde la convivencia más parece una carrera de monosílabos y resabidos comentarios ácidos que queman donde duele más. La evolución de la convivencia de años es tan compleja y a la vez alucinante. Tal vez escriba algo de eso. Un abrazo

  4. A veces llamamos amor al inconsciente instinto de conservar la especie. Nos necesitamos porque no sólo tenemos conciencia individual, tenemos conciencia social.

    Moi, Jack.

  5. Otro Oh! Esta pareja no parece buen equipo … Mi corazón sigue con Aquifino and Gertrudese. Oh! No sabía que tenías pareja pero me alegra que te trate bien. Salut.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s